lunes, 24 de junio de 2013

El estado interno de una persona constituye una influencia poderosa sobre su capacidad de relacionarse consigo misma, relacionarse con otros y desenvolverse adecuadamente. Saber cómo manejar los estados internos de uno mismo constituye una habilidad importante para alcanzar buenos resultados en cualquier área de competencia humana. La vida de una persona da un giro revolucionario cuando se da cuenta, que cambiando las actitudes internas de su mente, puede cambiar los aspectos externos de su vida. Algunos estados internos, como por ejemplo el de “ansiedad ante una entrevista de trabajo” reducen considerablemente nuestra capacidad para utilizar eficazmente nuestros propios recursos, bloqueándonos para utilizar con normalidad todo lo que sabemos. En el otro extremo, los estados de plenitud de recursos nos ayudan a optimizar nuestra competencia mental y física, favoreciendo una conducta eficiente y de calidad. Disponer de métodos eficaces para seleccionar y manejar el estado interno de uno mismo, es una parte esencial para una conducta eficiente. Para manejar adecuadamente cada situación y cada entorno, debemos utilizar distintas clases de estados internos. Aprender algunas estrategias que te permitan establecer y modificar tus estados internos, puede ayudarte a ser más efectivo, tanto en lo privado, como en lo profesional. Esta es una de las labores del Coaching: ayudar a las personas a manejar sus estados internos de forma más intencional y efectiva.

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