El talismán
Las personas podemos mejorar aspectos externos de nuestras vidas, cambiando
actitudes internas de nuestra mente. Si sabemos cómo manejar nuestros estados
internos, podemos generar una interacción más fluida con los demás y con el
medio que nos rodea.
Los estados internos son como los cimientos de nuestra capacidad (o
incapacidad) para relacionarnos con otros e interactuar de forma apropiada en
los diversos contextos por los que nos movemos. Un típico ejemplo de cómo nos
afectan los estados internos inapropiados, son los temidos “nervios por el
examen del próximo lunes”. Estas situaciones personales anulan en gran medida
nuestra capacidad para usar de forma efectiva nuestros recursos, obstaculizando
el normal acceso a lo que sabemos y hemos aprendido.
Es en esos momentos de nerviosismo cuando más se necesita de algún método
eficaz para seleccionar y manejar el estado interno, para poder así producir
una intervención valida en el medio.
Para desenvolvernos eficazmente en diversas situaciones y entornos podemos
utilizar diversas modalidades de estados internos.
La técnica que presento a continuación y que vengo a llamar “El Talismán”,
es un procedimiento muy efectivo para ayudar a las personas a manejar sus
estados internos de forma más intencional y efectiva. Básicamente consiste en
ayudar a identificar, recuperar y enriquecer estados internos de buen
rendimiento. Se trata de hacer conscientes los propios indicios internos y
externos de un estado de eficiencia y de fijar un vínculo a estos estados para
poder acceder más fácilmente a ellos.
- Elige un estado interno que quisieras experimentar más a menudo.
(Creatividad, elocuencia, seguridad en ti mismo)
- Identifica alguna ocasión en la que hayas experimentado ese estado
plenamente.
- Ahora selecciona una imagen, un objeto, un signo, un color o un gesto que
puedas asociar a ese estado.
- “Cargar el talismán”: Cuando estés preparado, observa la imagen, objeto,
signo, color, o haz el gesto que has seleccionado en el paso anterior. Ahora
asociándote plenamente al estado interno deseado revive la experiencia. Tienes
que esforzarte en ver con tus propios ojos, escuchar con tus propios oídos,
sentir con tu cuerpo todas las sensaciones, formas de respirar, postura
corporal, etc.
- Toma nota de los patrones cognitivos y de comportamiento, tanto evidentes
como sutiles asociados con este estado. Centra tu atención dentro de ti y observa
cualquier representación interna, cualquier característica de las sensaciones,
patrones de respiración, tensión muscular, etc.
- Expande tu experiencia de ese estado amplificando cualquier cualidad
sensorial (brillo, profundidad, contraste, volumen, movimiento) asociada con
él, incluyendo todas las modalidades de representación (visual, auditiva,
movimiento/sensaciones, gusto y olfato)
- Sepárate de ese estado y distrae tu mente por unos momentos.
- Comprueba si tu “Talismán” se ha “cargado”. Al observar la imagen,
objeto, signo, color, o hacer el gesto que escogiste, tendrías que acceder al
estado interno deseado.
- Repite los pasos anteriores hasta conseguir un acceso limpio y fácil al
estado deseado.
- Ahora puedes trasladar tu
“Talismán” a cualquier situación en la que quisieras reproducir ese estado, evoca estas situaciones y utiliza tu
Talismán como se ha explicado.
