viernes, 22 de noviembre de 2013

Talismán

El talismán
Las personas podemos mejorar aspectos externos de nuestras vidas, cambiando actitudes internas de nuestra mente. Si sabemos cómo manejar nuestros estados internos, podemos generar una interacción más fluida con los demás y con el medio que nos rodea.
Los estados internos son como los cimientos de nuestra capacidad (o incapacidad) para relacionarnos con otros e interactuar de forma apropiada en los diversos contextos por los que nos movemos. Un típico ejemplo de cómo nos afectan los estados internos inapropiados, son los temidos “nervios por el examen del próximo lunes”. Estas situaciones personales anulan en gran medida nuestra capacidad para usar de forma efectiva nuestros recursos, obstaculizando el normal acceso a lo que sabemos y hemos aprendido.
Es en esos momentos de nerviosismo cuando más se necesita de algún método eficaz para seleccionar y manejar el estado interno, para poder así producir una intervención valida en el medio.
Para desenvolvernos eficazmente en diversas situaciones y entornos podemos utilizar diversas modalidades de estados internos.
La técnica que presento a continuación y que vengo a llamar “El Talismán”, es un procedimiento muy efectivo para ayudar a las personas a manejar sus estados internos de forma más intencional y efectiva. Básicamente consiste en ayudar a identificar, recuperar y enriquecer estados internos de buen rendimiento. Se trata de hacer conscientes los propios indicios internos y externos de un estado de eficiencia y de fijar un vínculo a estos estados para poder acceder más fácilmente a ellos.
- Elige un estado interno que quisieras experimentar más a menudo. (Creatividad, elocuencia, seguridad en ti mismo)
- Identifica alguna ocasión en la que hayas experimentado ese estado plenamente.
- Ahora selecciona una imagen, un objeto, un signo, un color o un gesto que puedas asociar a ese estado.
- “Cargar el talismán”: Cuando estés preparado, observa la imagen, objeto, signo, color, o haz el gesto que has seleccionado en el paso anterior. Ahora asociándote plenamente al estado interno deseado revive la experiencia. Tienes que esforzarte en ver con tus propios ojos, escuchar con tus propios oídos, sentir con tu cuerpo todas las sensaciones, formas de respirar, postura corporal, etc.
- Toma nota de los patrones cognitivos y de comportamiento, tanto evidentes como sutiles asociados con este estado. Centra tu atención dentro de ti y observa cualquier representación interna, cualquier característica de las sensaciones, patrones de respiración, tensión muscular, etc.
- Expande tu experiencia de ese estado amplificando cualquier cualidad sensorial (brillo, profundidad, contraste, volumen, movimiento) asociada con él, incluyendo todas las modalidades de representación (visual, auditiva, movimiento/sensaciones, gusto y olfato)
- Sepárate de ese estado y distrae tu mente por unos momentos.
- Comprueba si tu “Talismán” se ha “cargado”. Al observar la imagen, objeto, signo, color, o hacer el gesto que escogiste, tendrías que acceder al estado interno deseado.
- Repite los pasos anteriores hasta conseguir un acceso limpio y fácil al estado deseado.

- Ahora puedes trasladar  tu “Talismán” a cualquier situación en la que quisieras reproducir ese estado, evoca estas situaciones y utiliza tu Talismán como se ha explicado. 

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