martes, 22 de octubre de 2013

ENFOQUE CORPORAL

Enfoque corporal
La forma en que un cliente expone sus asuntos es lo que determina el éxito o el fracaso en un proceso terapéutico.

El focusing es básicamente la formalización del proceso que usan los clientes “exitosos” en este proceso. Estos clientes hablan desde su sensación interna y no acerca de ella.
¿Has notado alguna vez cosquilleo en la zona del vientre cuando transitando en coche relativamente rápido, ha habido un súbito cambio de rasante, esa sensación como de estar cayendo, como la que se siente al iniciar el descenso en algunos ascensores?
Es como una indicación del cuerpo de que algo extraño está ocurriendo. En ese instante, la mente no percibe nada, pero el cuerpo “nos dice” de alguna manera  que algo no anda bien, hasta que la mente, medio segundo después comprende que es lo que está ocurriendo.
Algo parecido nos ocurre cuando  el cuerpo siente una especial inquietud por un problema. Esta compleja y poco definida sensación corporal se la denomina la sensación sentida. Una sensación sentida no es una emoción. Nosotros reconocemos emociones. Sabemos cuándo estamos furiosos, o tristes, o contentos. Una sensación sentida es algo que no reconoces al principio, es vaga y visceral; se percibe como llena de sentido, pero sin que conozcamos aún ese sentido. Es una sensación corporal que lleva implícito un determinado significado aun no conocido. Posteriormente se  racionaliza en palabras o imágenes que tratan de definir  esa  vaga sensación corporal.

Este proceso se ha formalizado en una técnica denominada enfoque corporal. Imagina que el cuerpo no es solamente una colección de órganos sino también un acerbo de experiencias, una forma de conocer experiencialmente el mundo que es diferente y separada de la manera en que conocemos a través de nuestra razón. El enfoque corporal es una técnica para aumentar nuestro acceso a la experiencia significativa que vivimos con nuestro cuerpo. ¿Quieres  conocerla?:

Despeja el Espacio: Imagina que cada uno de tus asuntos puede ser identificado y transformado en una hoja de papel, que arrugas hasta hacer una pelota y la lanzas fuera de tu cuerpo, en una papelera imaginaria. Durante la etapa de “Despejar un Espacio”, aíslas, arrebujas y envías fuera de ti cada uno de estos asuntos, hasta que no quede absolutamente ninguno. En este espacio despejado, donde  ya no hay más asuntos pendientes  dentro de  ti, es muy probable que te sientas con un mínimo de estrés y un creciente sentido de relajación.

Escoge Una Preocupación: Ahora escoge algún asunto sobre el cual desees trabajar y que cada parte de tu cuerpo en su totalidad, acepte quedarse con ello durante unos minutos.

Encuentra una Sensación Sentida: A continuación, invitas a la sensación corporal sentida a tomar forma alrededor del asunto específico que has escogido para trabajar. Una sensación sentida es un compuesto combinado de sentimientos que es significativo y que como conjunto está conectado con algún asunto de tu vida. Algunas veces, la sensación sentida está presente en forma instantánea; otras veces necesitas esperar pacientemente mientras aparecen preguntas como la siguiente: ¿Cuál es mi sensación acerca de este asunto?”

Encontrar Un Asidero: (cualidad, palabra o imagen certera) Cuando una sensación sentida ya ha hecho su aparición, avanzas hacia el siguiente paso, “Encontrar un Asidero”. En este paso tú ves si hay una palabra, frase, imagen, cualidad o sonido que simbolice con precisión todo el sentido de esta preocupación o. A esto se le llama un asidero. A menudo, contiene palabras acerca de la calidad tal como “pesado”, “estancado”, “duro”, “blando”, “confuso”, “inaprensible”, etc.

Verificando el Asidero: En el quinto paso tú empiezas a verificar si el asidero se ajusta a la sensación sentida (si las palabras se ajustan a la sensación). Este proceso de verificación puede ocurrir sólo en una, o varias ocasiones. Si no encajase en el primer intento, se sigue buscando palabras o imágenes que encajen mejor cada vez, hasta que finalmente la sensación sentida acepte su imagen certera.

Haz Preguntas finales para posibles nuevos ajustes: En el sexto paso se hacen preguntas tentativas a la sensación sentida para ver si ella cambia. Algunas preguntas típicas incluyen: ¿Qué es lo peor de esto?”, “¿Qué se necesita?”, “¿Qué es necesario que pase aquí?, y “¿Qué puedo hacer para facilitar un paso en la dirección correcta en este asunto?”. En cada ocasión debes esperar que la respuesta de la sensación sentida provenga desde tu interior.

El Cambio Sentido: Cada vez que la sensación sentida cambia o se mueve, a dicho movimiento se le llama un cambio sentido. En el último paso tú deberías aceptar cualquier sentido que hayas obtenido. Algunas veces los cambios resultan ser visiones o imágenes más completas con una clara sensación de liberación corporal. Otras veces los cambios son más sutiles. No obstante, la mayoría de la gente se ha dado cuenta que al sólo pasar tiempo en esta amigable forma con un asunto o preocupación, se crea un proceso sanador, aún cuando no se vean respuestas inmediatas a corto plazo.
El cambio ocurre cuando podemos sentir más en nuestros cuerpos de lo que podemos solamente entender por medio del conocimiento racional.

La técnica de Focusing ha sido aplicada en muchas áreas incluyendo medicina, educación, ámbito laboral, escritura creativa, espiritualidad, etc. En cualquier contexto puede ser útil para ayudar a la gente a adquirir más poder personal, obtener más intuición y autoexploración así como para reducir la ansiedad. También crea bienestar, ayuda en la resolución de problemas, en la toma de decisiones, aumenta la creatividad y tiene un notable efecto autosanador y liberador. De hecho, puede ser usado en cualquier momento en la vida diaria que queramos atender a una sensación corporal en una situación determinada. Además de entender de otra manera más profunda la complejidad del modo en que nos relacionamos con esa situación, con los otros y con nosotros mismos.

Es posible aprender Focusing en grupo o con un guía experimentado. En una relación de compañía de Focusing, dos o más personas se reúnen generalmente una vez a la semana, frente a frente, on line, o por teléfono. Se toman 20 o 30 minutos para enfocarse, mientras que la otra persona actúa como un oyente o acompañante y facilitador. La mayoría de la gente escoge trabajar en lo que sea que sean sus mayores preocupaciones, ya sean de trabajo, de pareja, existenciales, etc.


Un aspecto interesante de esta relación de compañía mutua es que el oyente no ofrece consejo, comentarios ni opiniones. Un facilitador que escucha, que no juzga y que no se entromete, permite al hablante profundizar más que cuando alguien le está dando consejos o lo está dirigiendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario